Noches con Carisma y misterio

Esta noche Blas y Mabel han invitado a Raquel y Miguel a cenar en su jardín. Quieren contarles algo a sus amigos, pero no les han avanzado nada. Un buen misterio es el aliciente perfecto para una cena de parejas. Miguel, como siempre, ha dicho que se encarga del vino. A media tarde, saliendo de las oficinas del centro, pasará por esa tienda que tienen siempre buenos vinos. Juan, el propietario, siempre está atento a las novedades de las marcas, como le gusta a Miguel. Él no entiende mucho de vinos, pero sabe apreciar cuando uno es bueno sin mirar el precio. Siempre se deja aconsejar por Juan, que nunca le ha fallado hasta ahora.

Blas y Mabel hacen buena pareja, también en la cocina. A los dos les gusta cocinar y se compenetran bien. Blas, hombre de convicciones y costumbres inalterables, solo pone una condición para cocinar con su mujer a cuatro manos. La copa de vino no puede faltar. A Mabel no le gustaba el vino hasta que le conoció. Ella era más de cerveza. Caña, quinto o tercio. O litro si la noche prometía. No importaba. Y cocinando, un quinto. Siempre. A veces sin alcohol, pero siempre cerveza. Blas no puede con el zumo de cebada. Lo aborrece. Fue criado para tener buen paladar. Una de las muestras de amor de Mabel hacia Blas fue substituir el quinto de cocinar, por la copa de vino. Ahora, después de más de 10 años de casados, solo toma cerveza cuando sale con las amigas del instituto. La birra es su instante de nostalgia de una juventud revoltosa.

Hoy, mientras preparan la cena para Raquel y Miguel han escogido uno blanco muy frio. Es un Bella Pilar. Hace poco que lo han descubierto y a Blas le ha gustado aunque no es amante de las novedades. Si algo ya funciona, porqué cambiar. En julio, en esa parte de la ciudad hace mucha calor hasta medianoche. El menú de hoy lo ha escogido Raquel: sopa de melón y cebiche. Miguel, antes de salir del trabajo para la tienda de vinos ha preguntado por el grupo de WhatsApp que tienen los cuatro –Los Escapistas–, que hay para cenar, para acertar con el vino. Hay cosas que no se pueden dejar a la improvisación, aunque a Miguel le gusta dejarse llevar.

¿“Sopa de melón y cebiche? Déjame mirar”. Juan se va directo a la estantería de los vinos blanco y jóvenes. Pasa la yema de los dedos por las botellas perfectamente alineadas. De izquierda a derecha. Se para delante de una botella que Miguel no había visto nunca. Hay una pareja bailando y encima, con letras de trazo ampuloso, se puede leer Bella Pilar. “Es un blanco 100% orgánico, DO La Mancha. Ideal para la cena de esta noche”, le dice Juan. Carisma. Le gusta.

A Raquel le molesta llegar tarde, pero sabe que si va con Miguel es imposible. Ha tirado la toalla ya. Hoy no es una excepción. Nada más llegar se disculpa, y Elisa pregunta donde está Alba, su compañera de quinto en el San Ignacio y amiga del alma. “En la buhardilla, te está esperando con mi móvil para que podáis hacer Tik Toks”. Mabel les dice a sus amigos que así tendrán la noche para ellos. Además, Blasito –como odia que le llamen así– se ha quedado en casa de un amigo del baloncesto. Miguel dice que se va a la cocina a poner la botella de vino en la nevera. Cuando Blas le ve llegar exclama: “También has descubierto los Bella Pilar?”. Y le enseña la botella que han abierto con Mabel para preparar la cena. “Bailamos?”.

Terminado el cebiche, llega el momento de la noticia. “En febrero seremos cinco en casa”, dice flojito Mabel tocándose la barriga. Besos, abrazos y codazos masculinos. ¡“Este momento hay que guardarlo! ¿Sabíais que podemos apuntar en la etiqueta de la botella de este vino en qué momento nos contasteis la gran noticia? Tienes un rotulador?”. Miguel coge el Carisma y apunta a la altura del nivel del vino: “Mabel y Blas nos anuncian que tendrán un tercer hijo (o hija)”. También coge el tapón de corcho i apunta la fecha: 3 de julio de 2020. “Y ahora un selfi!”. Juntan las cuatro cabezas, Blas agarra la botella de Bella Pilar para que se vea lo que ha apuntado Miguel, Raquel estira el brazo tanto como puede y dispara. Envía la foto al grupo de Escapistas. “Ahora todos la colgamos en Insta”. Mientras Raquel teclea feliz por sus amigos, no puede evitar torcer la sonrisa recordando ese 5 de noviembre de 2012.

#momentosbellapilar